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PORQUE YA NADA DESPUES ES IGUAL!!!
Cuando viniste a este mundo,
Ella te sostuvo en sus brazos.
Tú se lo agradeciste gritando.
Cuando tenías un 1 año,
Ella te alimentaba y te bañaba.
Tú se lo agradeciste
llorando la noche entera.
Cuando tenías 2 años,
Ella te enseñó a caminar.
Tú se lo agradeciste huyendo
de Ella cuando te llamaba.
Cuando tenías 3 años,
Ella te hacía todas las comidas con amor.
Tú se lo agradeciste
tirando el plato al piso.
Cuando tenías 4 años,
Ella te dio unos lápices de colores.
Tú se lo agradeciste
pintando todas las paredes del comedor.
Cuando tenías 5 años,
Ella te vestía para las ocasiones especiales.
Tú se lo Agradeciste
tirándote y enlodadote a más no poder.
Cuando tenías 6 años,
Ella te llevaba a la escuela.
Tú se lo agradeciste gritándole:
¡NO VOY A IR!
Cuando tenías 7 años,
Ella te regaló una pelota.
Tú se lo agradeciste
arrojándola contra la ventana del vecino.
Cuando tenías 8 años,
Ella te trajo un helado.
Tú se lo agradeciste
derramándoselo sobre su falda.
Cuando tenías 9 años,
Ella té pago unas clases de piano.
Tú se lo agradeciste
nunca practicando.
Cuando tenías 10 años,
Ella te llevaba con el auto a todas partes
de Gimnasio al partido de fútbol,
de fiestas de cumpleaños, a otras fiestas.
Tú se lo agradeciste
cuando salías del coche
y nunca mirabas atrás.
Cuando tenías 11 años,
Ella te llevó a ti y a tus amigos
a ver una película.
Tú se lo agradeciste
diciéndole que se sentara en otra fila.
Cuando tenías 12 años,
Ella te aconsejó que no miraras ciertos programas.
Tú se lo agradeciste
esperando que ella se fuera de la casa.
Cuando tenías 13 años,
Ella te sugirió un corte de pelo
que estaba de moda.
Tú se lo agradeciste
diciéndole que Ella no tenia gusto.
Cuando tenías 14,
Ella té pagó un mes de vacaciones
en el campamento de verano.
Tú se lo agradeciste
olvidándote de escribirle una carta.
Cuando tenías 15,
Ella venía de trabajar
y quería darte un abrazo.
Tú se lo agradeciste
cerrando con llave
la puerta de tu
habitación.
Cuando tenías 16,
Ella te enseñó cómo manejar su coche.
Tú se lo agradeciste
usándoselo todas las veces que podías.
Cuando tenías 17 años,
Ella esperaba una llamada importante.
Tú se lo agradeciste,
hablando por teléfono toda la noche.
Cuando tenías 18,
Ella lloró en la fiesta
de tu graduación de la escuela.
Tú se lo agradeciste
estando de fiestas hasta el amanecer.
Cuando tenías 19 años,
Ella té pagó la cuota de la universidad,
te llevó en coche hasta el campus
y cargó tus maletas.
Tú se lo agradeciste
diciéndole adiós
desde fuera del dormitorio,
así no te sentirías avergonzado
ante tus amigos.
Cuando tenías 20 años,
Ella te preguntó si estabas
saliendo con alguien.
Tú se lo agradeciste
diciéndole:
"A Ti no te importa eso"
Cuando tenías 21 años,
Ella te sugirió algunas carreras para tu futuro.
Tú se lo agradeciste diciéndole:
"No quiero ser como Tú."
Cuando tenías 22,
Ella te abrazó en la fiesta
de graduación de la Universidad.
Tú se lo agradeciste
diciéndole si te podía pagar
un viaje a Europa.
Cuando tenías 23,
Ella te dio algunos muebles
para tu primer departamento.
Tú se lo agradeciste
diciéndoles a tus amigos
que los muebles eran feos.
Cuando tenías 24,
Ella conoció a tu futura esposa
y le preguntó sus planes para el futuro.
Tú se lo agradeciste
con una mirada feroz y le gritaste
"¡Cállate!".
Cuando tenías 27,
Ella te ayudó a pagar los gastos de tu boda
y llorando
te dijo que te amaba muchísimo.
Tú se lo agradeciste
mudándote por la mitad de el país.
Cuando tenías 30,
Ella te dio algunos consejos
para cuidar al bebé.
Tú se lo agradeciste,
diciéndole que las cosas son diferentes ahora.
Cuando tenías 40,
Ella te llamó para recordarte
el cumpleaños de tu Papá.
Tú se lo agradeciste
diciéndole que estabas muy ocupado.
Cuando tenías 50,
Ella se enfermó y necesitó que la cuidaras.
Tú se lo agradeciste
leyendo sobre la carga que representan
los padres hacia los hijos.
De repente, un día!!!
Ella silenciosamente MURIOOOO!!!!.
Y todas las cosas que nunca hiciste
cayeron como un trueno.
REFLEXION
Tomémonos un momento
para rendir honor y tributo
a la persona que llamamos
MAMÁ, aunque algunos
no la pueden llamar así
de ese modo abiertamente.
No hay sustituto para Ella.
Alegra cada momento.
Aunque a veces, Ella no parezca
la mejor de las amigas,
quizás no concuerde con tu forma
de pensar, pero aún así...
¡Es tú Madre!
Ella estará allí para ayudarte
con tus dolores,
tus penas, tus frustraciones.
Pregúntate a ti mismo:
¿Has LIMITADO tu tiempo para estar con Ella,
para escuchar sus quejas sobre
el trabajo en la cocina, su cansancio?
Sé prudente, generoso y muéstrale
el debido respeto,
aunque tú pienses
diferente de Ella.
Una vez que se vaya de este mundo,
solamente los recuerdos cariñosos
del Ser Que Llamamos Mamà
Solo Eso Nos Queda
Bendicela y pide a Dios por ella,
porque Dios en su infinita
misericordia le dió la dicha
de ser Madre y a ti el de tener una Mama!!!
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