Todo comenzó cuando tenía 16 años de edad.
Mientras jugaba afuera de la granja donde vivía en California, ahí conocí a un muchacho.
Él era un chico normal,
dentro del promedio de chicos
que les gusta bromear y los que
todo mundo persigue.
Desde esa primera vez que nos conocimos,
empezamos a vernos siempre a diario,
y siempre era arriba de la cerca de la granja.
Eso fue el principio de lo que sería un buen comienzo.
Pasábamos todo el tiempo en esa cerca
y siempre estábamos juntos.
Él era el chico a quien yo podría decirle todos mis secretos.
Era muy reservado y me podía escuchar todo
lo que tuviera que decir.
Yo encontré en él alguien con quien podía hablar fácilmente
de todo lo que yo quisiera.
En escuela teníamos diferentes amigos
pero cuando llegábamos a casa nos contábamos
uno al otro lo que sucedió en escuela.
Un día estaba muy triste,
y le conté de un chico que me hizo daño
y que me rompió mi corazón.
Él me consoló y me dijo que todo pasaría,
que simplemente lo aceptara,
me dio palabras de estímulo
y me ayudó poco a poco a que me olvidara de él.
Era feliz sobretodo teniéndolo como un verdadero amigo.
Pero en ese tiempo, me di cuenta
que empezaba a sentir algo más por él.
Empecé a pensar en él a todas horas y sobretodo en las noches,
él era precisamente el tipo de amigo que yo quería para siempre...o algo más.
Pasó mucho tiempo... durante todo el tiempo en High School,
estuvimos juntos hasta la graduación,
y aun así yo pensé que seguiríamos siendo amigos.
Y aunque seguíamos siendo amigos,
yo en lo más profundo de mi ser,
sabía que me sentía diferente hacía el.
La noche de graduación tuvimos diferentes fechas
para nuestro baile, y en mi baile
yo solo deseaba estar con él,
Así que cuando ya todos se fueron a sus casas,
yo me fui a la de él,
iba solo con el deseo de decirle toda la verdad,
esa sería mi gran ocasión,
para decirle todo lo que sentía por él.
Bueno... esa era la gran noche pero yo estaba ahí...
sentada a su lado viendo las estrellas y hablando
de lo que iba a pasar y de los planes que él iba a hacer.
Lo miraba a los ojos y lo escuchaba hablar de sus sueños...
me decía que quería casarse y estar bien,
quería ser rico y exitoso.
Lo que yo pude hacer en ese momento,
era decirle mi sueño y abrazarme hacia él.
Pero no... me fui a casa muy herida
porque no le dije cómo me sentía.
Yo quería decirle, que lo amaba
pero estaba muy nerviosa y asustada
por decirle, así que dejé ir mis sentimientos,
y me dije a mi misma que algún día
podría decirle cómo me sentía.
Durante el tiempo en la universidad
también quise decírselo,
pero él siempre tenía a alguien con él.
Después de la graduación
él consiguió un trabajo en Nueva York.
Estaba feliz por él pero al mismo tiempo
estaba muy triste por verlo partir.
Además era triste porque no le dije lo que sentía.
Pero tampoco quería que lo supiera
ahora que se estaba yendo por esta gran oferta de trabajo.
Así que me guardé todo eso para mi misma,
lloré mientras lo abrazaba ,
sabia que iba a ser la ultima vez
que lo abrazaba, y lo vi partir en ese avión.
Esa noche me fui a casa y lloré tanto
hasta que mis ojos no podían más.
Me sentía muy lastimada de no haberle dicho
que estaba muy dentro de mi corazón.
Bueno... yo después conseguí un trabajo de secretaria
y luego trabajé en mi campo de analista en computación,
estaba muy orgullosa de lo que había logrado.
Un día recibí una carta con una invitación a una boda.
Era de él, estaba muy feliz y triste a la vez.
Ahora sabía que no podía estar ya nunca con él
y que solamente seríamos amigos.
Me fui a la boda el siguiente mes ...
Era una gran celebración,
fue en una gran fiesta por la Iglesia
y la recepción en un Hotel.
Conocí a la novia y por supuesto hablé con él también.
Me sentía enamorada una vez mas,
Pero me mantuve alejada, así no podía explotar
lo que sentía y estropear lo que sería para él,
el día más feliz en su vida.
Traté de divertirme esa noche,
pero por dentro me estaba muriendo de verlo a él
tan feliz y trataba de esconder las lágrimas
que tenía dentro de mí.
Me fui de Nueva York,
sintiéndome que hice lo correcto.
Antes de que tomara mi vuelo,
él vino corriendo hacia mí,
no sé de dónde para despedirme
y decirme que estaba feliz de verme.
Me fui a casa tratando de olvidar
lo que pasó en Nueva York,
tratando de continuar con mi vida.
Mientras pasaban los años, nos escribíamos,
siempre nos decíamos cómo iban las cosas
y él me decía lo mucho que extrañaba hablar conmigo.
En una ocasión él dejó de escribirme.
Yo me estaba preocupando mucho
de que pasaba el tiempo y no llegaba su carta,
después de que yo ya le había mandado 6 cartas.
Bueno... cuando ya había perdido las esperanzas
y mi vida seguía triste, recibí una nota de él que decía:
"Encuéntrame en la cerca donde hablábamos de todas nuestras cosas".
Me fui rápidamente a verlo,
pero él estaba deshecho,
con el corazón roto y triste por dentro.
Entonces me contó sobre su divorcio
y por qué había dejado de escribirme tanto tiempo,
lloró tanto hasta que ya no pudo llorar más.
Finalmente nos fuimos a mi casa
y empezamos a recordar viejos tiempos,
nos reímos y hablábamos, pero a pesar de todo eso,
yo no podía decirle en esos momentos lo que yo sentía por él.
En los días siguientes él se divirtió
y se olvidó un poco de sus problemas
y de su divorcio.
Yo me sentía muy enamorada otra vez.
Pero de nuevo, llego el día que tenía que volver a Nueva York,
fui a verlo, y lloré como siempre,
odio tanto verlo partir.
Él prometió venir a verme cada vez que él pudiera tener vacaciones.
Yo no podía esperar a que él viniera
para estar con él.
Siempre lográbamos divertirnos cuando estabamos juntos ...
Un día me dijo que vendría,
pero él no apareció como me lo había dicho,
yo me imaginé que estaba muy ocupado,
pero los días se convirtieron en meses
y yo simplemente me olvidé de eso.
Un día, yo recibí la llamada de un abogado de Nueva York,
él me dijo que él había muerto en su carro,
en un accidente cuando iba al aeropuerto,
y eso les había tomado mucho tiempo para aclarar todo.
De nuevo... yo estaba con el corazón destrozado,
lloré esa noche, lágrimas de tristeza y un gran dolor en el corazón.
Me preguntaba "¿por qué tuvo que pasarle a un chico como él?".
Agarré mis cosas y me fui a N.Y.
para la lectura del testamento.
Por supuesto sus cosas fueron para la familia y su ex esposa.
A ella finalmente la volvía ver,
no la había visto desde el día que la conocí en su boda.
Ella me dijo como había sido todo
y lo que ella había hecho,
pero él no estaba feliz, como la noche de su boda.
Ella trató todo, pero simplemente no lo pudo hacer feliz.
Cuándo leyeron el testamento,
la única cosa que me dieron fue un Diario.
Este diario era de su vida, lloré cuando me lo dieron,
no sabía ni que pensar.
¿Por qué me lo dieron a mi?
Lo tomé y me fui de regreso a California.
Mientras volaba, recordaba los buenos momentos que pasamos juntos,
y empecé a leer el diario y todo lo que había escrito.
El diario empezaba el día que me conoció.
Empecé a leer atenta hasta que me puse a llorar...
el diario decía que él se enamoró de mí
el día que yo estaba con el corazón deshecho.
Pero él tenía miedo de decirme lo que sentía,
y por eso él había sido tan reservado
y sólo le gustaba oírme.
Y decía toda las veces que él quiso decirme,
pero estaba tan nervioso de decir cualquier cosa.
También decía de cuando se fue a N.Y y se enamoró de otra.
Y lo feliz que fue el día de su boda porque me vio y bailó conmigo ...
decía, que él imaginó que era nuestra boda.
Y que no se sentía feliz,
hasta que él decidió divorciarse de su esposa.
También escribió que el tiempo más feliz de su vida,
vino cuando me leía a través de mis cartas...
Finalmente el diario terminaba donde él decía:
"Hoy le diré que la quiero".
Ese fue el día que él se mató...
El día que finalmente descubriría
lo que había en su corazón.
SI AMAS A ALGUIEN... NO ESPERES A MAÑANA, PORQUE PODRIA NO HABER UN MAÑANA!!!.
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